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El mito del No me alcanza para nada

A menudo he escuchado la frase, “No me alcanza para nada” en muchos de mis amigos, familia y alumnos.

Hace 18 años que empecé a dar clases de yoga y vivir de esto, al principio me sentía culpable de recibir dinero a cambio de dar yoga, incluso mucha gente decía que: “¿cómo era posible que cobráramos dinero por algo que deberíamos hacer gratis?”.

En lo personal había dejado de trabajar en mi carrera y dejé todo para dedicarme tiempo completo al yoga porque me apasionaba muchísimo. Pero también necesitaba vivir de algo.

Para mi, dar clases es mi pasión. Mi motivación nunca fue el dinero, si lo fuera ¡me hubiera dedicado a otra cosa!. Y extrañamente sin ser mi motivación, a lo largo de estos 18 años nunca me ha faltado nada.

Cada vez que llegaba alguien a pedirnos becas y se le otorgaban, para nuestro asombro esas personas ¡ya no regresaban!, ¿cómo te lo explicas? le das una beca a alguien y ¡NO regresa!.

Con los años comprendí y estudié que el dinero es puramente energía, y que el flujo natural de la energía es que haya un movimiento constante entre el dar y recibir.

El dinero es puramente energía, y el flujo natural de la energía es que haya movimiento Clic para tuitear

Tiene que haber un gasto de energía y después un periodo de recuperación.

Cuanto más das, más te llega. Clic para tuitear

 Cuanto más pongas tu corazón en lo que haces más te es recompensado de mil maneras y ¡claro, económicamente también!

Designar una parte de tus ganancias a donaciones hace que regrese a ti multiplicado.

En resumen:
Tengo el trabajo más benevolente y noble, la remuneración va mucho más allá de lo económico.

Todo tiene un costo en la vida, lo que construimos, nos toma tiempo, dinero, esfuerzo y la naturaleza del universo es retribuir ese esfuerzo.
Que no te de culpa recibir, el universo está contento de darte a manos llenas.

Estamos aquí para que nuestros diferentes talentos se potencien unos con otros y hagamos una maravillosa red de seres dedicándonos  a lo que nos gusta hacer, para lo que somos buenos.
En términos yóguicos este es el  “DHARMA”, nuestro propósito, nuestra misión.

Enaltece la vibración del universo y regálanos a todos tu mayor potencial.

 

Haz lo que más te gusta hacer, pon tu pasión y tu corazón en cada acción. Clic para tuitear

Andrea Borbolla

Andrea Borbolla

Practico y enseño Yoga desde hace 17 años. Me interesa llevar a los alumnos a un estado de atención plena durante el movimiento, poniendo énfasis a la respiración, reconociendo en esta la capacidad para transformar el cuerpo y la vida de una persona, a niveles muy profundos, si es que se práctica con disciplina y constancia.
Andrea Borbolla

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Este artículo se publicó originalmente en Mukta Yoga

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